El fin no justifica los medios. Eso es seguro. Pero medios sin fin, ¿Cuál es su utilidad?
Buscar el equilibrio parece ser una mejor acción. A falta total de ideas, la oposición reclama por las formas. Su único argumento es la apariencia de las formas. No lo hacen ahora, lo hicieron siempre. Reclaman la institucionalidad en sus formas más puras. Ergo reclaman lo inexistente. Cuando fueron gobierno sobornaron o pretendieron hacerlo con la “Banelco” Y pillados infragantes desbarrancaron y se llevaron puestos al país entero. Son los mismo que hoy, perdiendo la memoria cual accidentado traumatizado, ni se dan por enterado de sus conductas cuando tuvieron cargos ejecutivos. Gerardo Morales, Elisa Carrio, solo dos nombres como ejemplo. Para muestra basta un botón, dice el sabio refrán. O quizás dos. Pensemos en Cleto Cobos y sus parlamentos cuando hacía campaña junta a Cristina Fernández. Pero puesto a rodar, como diría mi tía Isabel, “mostró la hilacha”. Gerardo Morales quien presidía la UCR, lo expulsó y declaro públicamente que “Cobos nunca más”. Se olvidó de decir que hasta que tuviera algún apoyo y pudiera aportar votos. “Recuperémoslo”, gritaron todos, cual sediento que cree ver un oasis en medio del desierto. Hoy mastican arena. Dentro de ese círculo asoma Margarita Stolbizer, quien parece una mujer de habla pausada pero lengua filosa. Sin embargo no se sabe a ciencia cierta con quien juega. De todos modos, cual puesto ejecutivo ejerció. Fue acaso gobernadora. Fue intendenta. Presidio alguna sociedad de fomento que desconozcamos. Algún consorcio de edificio de propiedad horizontal. Claramente por allí no se vislumbra nada ni nadie que pueda ser alternativa del pésimo gobierno que tenemos. Otro refrán: “Malo conocido que bueno por conocer”. De Narváez que se auto adjudica el calificativo de “Justicialista” parece un disfrazado sin carnaval. Sin embargo, rápido de reflejos, disparó de Macri ante los desaguisados de este. El terceto formado con Felipe Sola parece haber naufragado, como casi todos los porteños cuando el lunes se inundó buena parte de la Ciudad Autónoma. Algunos maliciosos imaginaron ver a la Policía Metropolitana con baldes jugando al carnaval o sacando agua de las viviendas inundadas, o ambas cosas a la vez. Carlos Reutemann, Senador por Santa Fe, no parece ser una alternativa importante, dicen algunos otros, aunque vale reconocerle su capacidad oratoria “cuasi muzzoliniana”. Su ciclotimia lo transporta desde el silencio más profundo hasta el exabrupto más acalorado y estéril.
Eduardo Duhalde, quien aseguro a todo el que quisiera escucharlo que se retiraba de la política activa ha decidido volver, pero su primera sugerencia sobre la participación militar en la seguridad interna, lo han convertido en un dinosaurio embalsamado, al que se lo puede ver en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Das Neves, Gobernador de Chubut parece un hombre serio y experimentado. Experimentado en desconocer la diferencia de gobernar una provincia que una Nación, y se la pasa reclamando lo que nadie entiende. Ah, pero queda el “Peronismo Federal” donde asoma con gran prestigio el feudalista Alberto Rodríguez Saa, que tendrá si tiene aspiraciones que dirimir la interna partidaria, en el marco de la Ley de Reforma Política impulsado por este inoperante ejecutivo. Pero, ante esta aparente carencia de sustitutos para el Sillón de Rivadavia en el 2011, aparecen otros nombres, que de acuerdo a su impronta verborrea podrían muy bien suplir este gobierno corrupto, mentiroso y poco efectivo. Tome nota señor lector: Héctor Magneto, Bartolomé Mitre, (que se quedaron con Papel Prensa a precio vil y pactaron con la Dictadura Militar) Joaquín Morales Sola, Eduardo Van Der. Koy, Alfredo Leuco, Pepe Eliaschev, Marcelo Bonelli, Gustavo Silvestre, (los lacayos serviles de sus patrones) Mariano Grondona, (Que se regodea por haber redactado los comunicados de las dictaduras) Hugo Biolcati, (Que no dice cuantas cabezas de ganado tiene porque sostiene que a la gente no le importa) Alfredo De Angelis, Martín Redrado, Magdalena Ruiz Guiñazu, cuyo abuelo fue el usurero más generoso de Fátima), Nelson Castro (Quien se llevo un millón setecientos mil dólares a una cuenta extranjera) y algún otro que se me escapa. Aquí me detengo, pero si usted no arma un gran equipo y un gran gabinete con todos ellos, que nos saque de la ruina en la que nos metieron los Kirchner, creáme amigo, que usted carece de imaginación y sentido patriótico.