
[Por Jean Paul]
La maldad adopta las formas más extrañas. El diablo; su representación simbólica más acabada, no siempre se nos presenta con el tridente en su mano derecha y su atavio rojo. La estupidez cultiva maneras parecidas, también. Se metamorfosea detrás de un lenguaje pretendidamente prolijo, siempre que lo leamos a vuelo de pájaro.
En un esplendido ensayo titulado ¿Qué es la Literatura? Jean Paúl Sastre, su autor, a mitad del siglo pasado mencionaba los extensos tomos de la editorial Hachette como “volúmenes de silencio, donde destacados autores necesitaban 800 ó 900 páginas para no decir nada. Cierto es que se trataba de escritores y no de simples articulistas pocos entrenados en significar ideas.
Un paupérrimo artículo de opinión aparecido en un medio periodístico local, cuyo autor pretende enaltecer al género femenino en el Día Internacional de la Mujer, no puede ocultar, por impericia propia de la endebles de su pluma, una desgajada crítica, justamente a una representante del género que pretende encumbrar, solo por su condición natural de parir.
En párrafos plagados de “lugares comunes” nos invita a utilizar el fin de semana para reflexionar sobre la condición femenina y la política y mezcla a Eva, Evita (Sic), el paraíso perdido con Alan García, Michelle Bachelet y Cristina (suponemos que a Fernández de Kirchner) con un lunes “distinto”, donde, por otra parte, le atribuye antojadizamente a la Presidenta de la Nación, comparaciones que ya han repetido otros medios en otras circunstancias como cuando, mediante el uso de fotomontajes, vistieron a la última mujer de Carlos Saúl Menem, la chilena Cecilia Bolocco, con banda y bastón mientras se preguntaban arteramente si “sería la nueva Evita”. Ardid tan recurrente y de mal gusto como nos tiene acostumbrado la prensa que defiende a las corporaciones económicas pacatas y rancias.
Si acaso el ex Concejal del ARI, autor del líbelo mencionado en esta nota, se hubiera tomado el trabajo de indagar un poco hubiese evitado caer en comparaciones en la que ya cayeron otros y no atribuirle a la Presidenta, más allá de sus pocos aciertos y su muchos errores de gestión, parecidos que jamás manifestó.
Ahora bien, ya que este lunes, según el artículo referido, “será un lunes distinto”, se le olvidó mencionar a dos mujeres: Ernestina Herrera de Noble sobre la quien pesa una grave duda sobre la adopción de dos niños (hoy mayores de edad) y a Elisa Carrio, creadora de la corriente política que él representó en el Concejo Deliberante de Exaltación de la Cruz, quien dijo en defensa de aquella “Que los hijos de Ernestina son nuestros hijos”.