La brutal golpiza de la que fueron víctimas los hermanos Gianfelice, en Capilla del Señor, en la madrugada del martes 27, ocupó a todos los integrantes de la redacción en la búsqueda de cada detalle de lo sucedido. Subimos la información a la versión digital de nuestro medio el mismo martes. La noticia, que por la gravedad del hecho, trascendió a nivel de los grandes medios nacionales, calentaron los teléfonos de la redacción durante la tarde del miércoles buscando precisiones.
Aunque los pronósticos meteoro-lógicos vienen anunciando un nuevo ataque de frío polar para la semana entrante, en la tarde del jueves la temperatura había sido lo suficiente-mente benigna y era una invitación a caminar bajo los rayos del sol. Así lo hice y me fui al Café de los Jueves para pulsar cómo repercutían los aconte-cimientos en la mesa del bar, donde mis amigos, vecinos de la zona, eran por demás útiles a los fines descritos. Bernardo, con la agudeza irónica de costumbre, se pronunció a favor del aumento a los jubilados: «No se qué voy hacer con tanta ‘guita’. Estoy evaluando si irme uno días con mi mujer a un crucero hacía Río de Janeiro o comprarme un plasma de dos metros cuadrados». Toda esta cuestión era sólo una provocación para que Félix confrontara. Pero Félix, decidió asimilar la ironía y dijo: «Nadie puede vivir con treinta mangos por día sino lleno de privaciones. Llegar a viejo y tener que arreglárselas con esa magra suma no merita comentario satisfactorio alguno». Entre tanto Daniel, José y Omar trataban de adivinar la réplica contundente de Félix. «Estás de acuerdo conmigo», expresó Bernardo con sorpresiva satisfacción. «Sí», respondió Félix. Y agregó: «Como vos lo estarás si yo te invito a que me digas de dónde sacar los recursos». Bernardo resopló: «Es el mismo argumento que usan desde el oficialismo querido amigo. Podrías encontrar otro algo más sólido». «Yo no tengo la solución pero se me ocurre que se podrían quemar las naves y gastar en poco tiempo a favor de los viejos todos los recursos y dentro de tres o cuatro años ver lo que pasa», argumentó Félix con un dejo de angustia. Omar se prendió al tema y aportó lo suyo. «Aquí se fundieron varios clubes de primera división, como Independiente, Racing, Ferrocarril Oeste y muchos otros por pagar grandes primas, premios y sueldos a jugadores y dejar a esas instituciones en la más absoluta quiebra. Sino hubieran cedido a lo que sus ‘estrellas’ o los representantes de estas pedían podían haber salvado, incluso mejorado, sus clubes, pero por mantenerse en el cargo prometieron lo que no estaba al alcance y así les fue». Bernardo preguntó: «¿Pero no estábamos hablando de los jubilados y la montaña de plata que ganarán a partir de setiembre?». «No –respondió Omar acentuando el embrollo–. Yo me refería al cuerpo técnico de la selección nacional y al dinero que ahorrará la AFA sacándose de encima a los ayudantes de Maradona. La jugarreta infantil de Grondona de suponer que alguien con un mínimo de respeto por quienes él quiere que lo acompañen, porque son sus hombres de confianza, va aceptar semejante planteo no es más que lo que ya se había evaluado. Pero nosotros lo ‘giles’ que leemos o escuchamos todo aquello que como información consumimos nos creímos que el contrato de Maradona se prolongaba hasta la Copa América del año próximo. Pero no, se terminaba ahora. Los medios no pagan por mala praxis informativa. De todos modos, no hay mal que por bien no venga y los candidatos a reemplazar a Diego ya están en la cancha. Sanffilipo, como seleccionador y Eduardo Feidmann y Elio Rossi como ayudantes de campo, ya que han demostrado, con sus sesudos comentarios futbolísticos, todo que saben». Freddy sirvió la mesa con la gentileza acostumbrada y Bernardo retornó al tema de los jubilados. Pensé que algunos argumentos cuando se los usa una vez, está bien y hasta dos veces, también. Pero si se insiste en que los gobiernos anteriores bajaron la jubilación el 13%, no faltará el vivillo que piense que bajándolas sólo un 10% está gobernando mejor. Los expositores del Ejecutivo saben muy bien el libreto y lo defienden acertadamente. Esta administración, dicen, ha hecho y hace un gran esfuerzo por igualar y subir a los más postergados del fondo de la pirámide y es un acierto y un mérito. Pero la vida pone en juego la impronta más difícil de superar. Algunos postergados no tienen tiempo; la vida se les acaba. Algo hay que hacer, casi como si se tratase de la última voluntad.
no fue noticia.
pregunto por que no se informo de lo sucedido en las imediaciones de la rotonda de ruta 6 con el intento de violacion o violacion cerca de ferrero.