Empezó un año clave

En muchos órdenes el 2009 será muy importante. La política y la economía en momentos cruciales.

Una postal de lo que vendrá. Los últimos días del año fueron un adelanto, en lo político, de los que (haciendo futurología) podría perfilarse en el 2009. Es un año clave porque hay elecciones, acto que trasciende esas diez horas de votación en algún día del mes de octubre. Habrá un antes y un después, irremediable y no importa cual fuere el resultado. Para oficialismo y oposición, ese día, definirá muchas cosas.
Hay algo que une íntimamente al gobierno nacional y el municipal. Además de que estarán en la misma boleta electoral del Frente para la Victoria, claro. Para ambos es imprescindible la concreción de obras públicas. Para el gobierno de Cristina Kirchner como modo de paliar la crisis financiera importada desde el norte y para aglomerar a los intendentes y gobernadores (para las elecciones) en torno a esas obras públicas.
Para el gobierno de Errazu, con Ricardo Bozzani como mayor exponente, como mejor arma electoral que demuestre que continúan los logros de la gestión.
En ambos casos tendrán que demostrar la capacidad para derribar barreras burocráticas propias del Estado, para que en tiempo y forma esos anuncios se hagan realidad.
Para la gestión local el año terminó de la mejor manera. Anuncios de importantes obras (alguna de ellas muy esperada), presentaciones de equipamientos, luz verde del HCD y Asamblea para tomar créditos que serán futuros réditos políticos, cuentas equilibradas que como hace tiempo no cerraban el ejercicio, aumento y bonificaciones al personal y un clima de convencimiento de poder seguir imponiéndose en las elecciones, la próxima en el 2009.
Por su parte, Andrés Aner, con su partido Futuro Exaltación, finalizó el año con crecientes críticas a la gestión. La otra mirada respecto a las obras públicas, las finanzas municipales y la seguridad. Con este último tema recibió un “regalito” de las estadísticas provin-ciales donde se indicó que en Exaltación era uno de los distritos con mayor crecimiento en la inseguridad. “Que asuman las responsabilidades o que hagan las valijas”, desafió en radio Boreal.
Si el calibre de las declaraciones es bastante grueso a más de diez meses de las elecciones, cabe imaginar lo que serán en plena campaña electoral. Sin duda será una oposición dura.
La estrategia parece marcada. El oficialismo tratando de mostrar gestión y sobre todo obras, con bajo tono crítico a los ataques de la oposición. Esta en cambio con elevada virulencia buscando los costados más débiles o la crítica que mejor pueda caer en el electorado.
Otro sector de la oposición como el ARI y la UCR, aún con sus problemas internos, empezaron a caminar juntos hacia una opción electoral. El tiempo (y ellos) dirán si llegarán, pero las charlas para lograr acuerdos se llevarán buena parte del año.
Lo que cada actor político haga y deje de hacer repercutirá en ese día clave, electoral. Con los mayores exponentes políticos metidos en la campaña, aún sin ser candidatos. Para ellos se comenzará a jugar el futuro. El voto de los vecinos determinará qué les depara a cada uno.