El bloque de concejales de FE forzó el tratamiento del proyecto trabado en comisión y el oficialismo lo rechazó. «El mecanismo de Participación Ciudadana es superador», argumentaron.
No sorprendió la jugada de FE de exponer al oficialismo a votar en contra de un proyecto participativo, como lo es el de la Banca 13. Lo había anticipado en virtud de la experiencia de la sesión ordinaria donde dos vecinos expusieron sus puntos de vista en el marco del caso Gianfelice. El respeto y orden de esa comparecencia ciudadana impulsó al bloque de concejales opositor a insistir en el recinto, sabiendo que el proyecto –desde febrero en comisión– no iba a habilitarse para su tratamiento.
Tampoco el bloque oficialista tuvo empacho de votarlo en contra. Argumentaron que la iniciativa era «declamativa y mediática», y eso sólo era lo que se pretendía con la participación vecinal en las sesiones públicas. En contraposición reafirmaron que el método hace poco aprobado de participación ciudadana es superador, va con el espíritu de Exaltación de la Cruz, es de puertas abiertas, invita al diálogo y responde a la cultura política de los últimos 19 años. La Banca 13 sería parte del «Reality», apreciación que suelen darle los concejales oficialistas a la presencia de las cámaras de TV en el recinto. «Cuando se prende la lucecita roja todo es exclamativo», graficaron.
Todo lo argumentaron en la voz de Adrián Sánchez, quien en otro tramo de la sesión dijo que «el pueblo ni delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes». Un precepto constitucional que otros ven superado con los mecanismos de participación que consagra la última reforma de la Constitución Nacional.
Esa fue una de las justificaciones opositoras para insistir con la Banca 13, a la que calificaron como «revolucionaria» y que originaría un cambio profundo en Exaltación de la Cruz. Una avanzada institucional donde se van a resolver los problemas abiertamente. Invitaron a no tener temor a la representación irrestricta de la gente. Insistieron en la importancia de que las exposiciones sean públicas, como ocurre en el Partido de Campana, y la diferenciaron de la condición supuestamente secreta (en comisión, donde no puede estar la prensa) que propone la actual normativa sobre participación.
Por otra parte, Andrés Aner criticó que el proyecto fuera minimizado, que durmiera meses en comisión y ni siquiera recibiera comentarios, y recordó que su bloque respaldó el proyecto del oficialismo, aun considerando que se trataba de una «tautología» legislativa, definir algo con su mismo término, decir que se da participación cuando está en esos términos ya consagrada.
Ya sin Banca 13 y al finalizar la reunión, Aner propuso convocar a un debate político abierto y público con los vecinos –alguno de ellos presentes en la sesión– que quieran aportar propuestas en temas de seguridad, fuera de lo que es una sesión para no violentar el reglamento del Concejo.
Para la oposición la urgencia de la gente pasa por la seguridad, mientras los ediles no logran materializar sus demandas, por lo que necesitan interactuar con la gente. «Este boque recibe manifestaciones de odio de algunas personas (en referencia a concejales), pero no practicamos el odio, tenemos que abrirnos más a la comunicación con la gente, hacer una asamblea con los vecinos con respeto, sin odios, que no construyen. Somos los representantes, pero no tenemos toda la verdad. La gente quiere hablar, quiere expresarse», enfatizó.
El titular del Concejo, Adrián Sánchez, tomó el guante y dijo redoblar la apuesta, propuso que esa reunión se haga en comisión. Lejos de la prensa y del «reality» del que tanto reniega.