La Semana Ya

Humo y cenizas

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[El Café de los jueves]
“Resulta entre paradójico y desconcertante que al mismo tiempo que aquí se sanciona una ley antitabaco, que impedirá fumar casi en ningún sitio y convertirá a la Argentina en un país libre de humo, la erupción de un volcán al sur de Chile nos tape de cenizas y provoque trastornos de todo tipo”, dijo Omar como introducción a los temas de la semana. Todos, José, Daniel, Bernardo y Félix, estábamos sentados en nuestra mesa del Café de los Jueves esperando que Freddy nos trajera nuestro pedido. “Quiero decir –continuó Omar–, que la voluntad de los humanos no puede confrontar con la naturaleza y por otra parte hay aspectos de la ley antitabaco que se llevan por delante. También esta semana se trató en la Cámara de Diputados un proyecto de ley para despenalizar el consumo de algunas drogas. Los fabricantes de cigarrillos no podrán publicitar sus productos, lo que resulta una discriminación respecto a otros. Hay un aspecto hipócrita en todo esto. ¿Por qué no cierran todas las tabacaleras y prohíben sembrar tabaco, si lo que se quiere es que la gente deje de fumar? Todos sabemos lo que hace mal a nuestra salud; al menos los adultos y como tales tenemos el derecho y la libertad de elegir con qué agredirnos. Las bebidas alcohólicas nos perforan el hígado. Los embutidos nos aumentan los triglicéridos y nos tapan las arterias, y los automóviles nos embisten y nos matan. Es cierto que si consumo grasas o bebo alcohol me perjudico, pero, claro, no contamino a otros, aunque sería más ‘democrático’ que hubiera lugares para fumadores, no como ahora, arrinconados, sino digamos restaurantes o bares, siempre que esté claramente indicado, haría que quien no fuma y no quiere ser enfermado por el humo no ingrese allí y busque otro bar o restaurante solo para no fumadores. Está bien que se prohíba fumar en hospitales, bibliotecas o escuelas. Eso está bien. En cuanto a las empresas privadas, deberían tener la opción de elegir”. Omar había monopolizado la charla mientras nosotros consumíamos. Continuó: “En el juicio a las juntas militares, allá por 1985, imágenes que aún hoy se proyectan, dentro del estrado donde se juzgaba a los torvos milicos se puede ver a muchas personas fumando, incluso uno de los jueces lo hacía. Las enfermedades coronarias y pulmonares ya se conocían. Si soy adulto y estoy en posesión de mis facultades debo poder elegir, respetando los lugares prohibidos y las personas que se sientan molestas, pero pasar ha ser estigmatizados por el hecho se ser fumador me parece demasiado. Doy un solo ejemplo –remató Omar–. En los últimos años de la vida de Jean Paul Sartre, casi ciego y urgido por terminar su obra, pasaba noches enteras sin dormir ayudado por estimulantes y por supuesto por tabaco. Su mujer, Simone De Beauvoir, escritora y pensadora de fuste, jamás se le ocurrió decirle o pedirle, con el argumento de la ‘salud’, que dejara de hacerlo y lo puso por escrito en La Ceremonia del Adiós. Es cierto, eran otras épocas, pero la idea de la libertad no ha cambiado sin embargo. Se puede elegir ser vegetariano o convertirnos en ascetas e irnos a vivir solos a la cima de una montaña, pero aquí también podríamos estar hiriendo a quien nos quiere y acaso sería motivo suficiente para prohibirnos elegir. Mi padre no fumó nunca y murió de un infarto a los sesenta y tres años, pero mi abuelo fumaba ‘Brasil’, unos cigarrillos sin filtro que apestaban, y vivió noventa. Solo me gustaría que alguien me responda esta pregunta: ¿Qué es una vida sana?”. Ninguno de nosotros respondió nada.

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One Response to Humo y cenizas

  1. Bruno junio 18, 2011 at 3:28 am

    Yo considero que la ley antitabaco les esta haciendo un favor a los fumadores obligandoles a tener mayores periodos de abstinencia de una droga que bien se sabe que mata. casos excepcional hay para todo, hasta gente que se quiso pegar un tiro y no se murio. pero yo particularmente no me arriesgaria a pegarme un tiro… lo dejo a vuestro criterio.
    Pero por sobre todo, considero que no es cuestion de libertad sino de respeto al projimo y ademas crear conciencia que el tabaco es dañiño y te ata a él, esto ultimo en especial, para las generaciones venideras.
    Aunque coincido completamente en esto de la hipocresia del gobierno: por un lado prohiben practicamente el consumo del tabaco pero por otro liberan otras drogas potencialmente mas dañiñas como la marihuana. se llenan la boca en pos de las buenas costumbres y la familia argentina y por el otro aceptan una ley de matrimonio igualitario, quien entiende a esta generacion de politicos. un abrazo fuerte

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