La Semana Ya

El poder del campo

Decrease Font Size Increase Font Size Text Size Print This Page

[Carta de lectores – Por Comisión Directiva Sociedad Rural]
Una vez más nos ponemos en contacto con usted a raíz de una nota escrita por «Crates» (tal el seudónimo) que «describe» la «realidad» del campo exaltacrucense.
En efecto, la nota de marras atribuye a «profundos cambios» que se han operado en el medio rural, sobre todo en esta rica región y donde se pregona que «hombres de campo» van quedan-do pocos, con tierras virtualmente arrendadas a pools y peones de campo dedicados  casi exclusi-vamente a cuidar una «quinta de fin de semana», y pagados «en su mayoría en negro».
Sin entrar a polemizar sobre la nota en sí (en definitiva es derecho de «Crates» opinar como le plazca), lo cierto es que nosotros sentimos la obligación de informar al cronis-ta para que pueda transmitir una visión más realista de la situación zonal, que difiere diametralmente de lo que en su desconocimiento transcribe.
La región que comprende nuestra Sociedad Rural (Partidos de Exaltación de la Cruz, Campana y Zárate) posee una diversidad productiva fenomenal. Mientras nuestros vecinos aparecen co-mo Distritos eminentemente industriales, sin embargo casi 2/3 partes de sus territorios son zonas de islas, donde la forestación, la fruticultura, la citricultura, el turismo rural, la ganadería, la apicultura y la agricultura compiten virtuosa y vigorosamen-te entre sí, de la misma manera que lo hacen en el territorio continental. También un flujo incesante de miles de camiones transportando granos, productos y subroductos fluyen diariamente a los puertos graneleros de Zárate.
En Exaltación de la Cruz en particular, la diversidad es mayor aún: tambos de vacas, de ovejas y de búfalas que producen leche fluída y quesos, una imponente presencia de la avicultura (representamos casi el 10% de la producción nacional de pollos parrilleros que deriva en más de cien millones de pollos parrilleros por año y cincuenta millones de «bb» para alimentar otras granjas, hijos a su vez de más de 300 mil reproductoras alojadas en la zona y adicionalmente miles de gallinas ponedoras de huevos para consumo e industrialización). ¿se olvidó de eso el cronista?
Cabañas ganaderas (Aberdeen Angus, Limousin, Hereford y Polled Hereford, Aberdeen Angus Colorado, Holando Argentino) que proveen productos para la cría, recría e invernada y los feed lots de la zona. Ovinos con Romney Marsh, Corriedale, Karakul ,etc. Haras: Criollo, Árabe, Appaloosa, Cuarto de Milla, Endurance, Hackney,etc. El deporte del polo, abriéndose paso cada vez con mayor presencia en nuestras tierras. La «industria del caballo», como la llamamos nosotros.
También es notable la presencia de helicicultores, viveristas, productores de hongos, arándanos, frutillas, hortalizas, etc. y hasta piscicultores y cabañeros de ñandúes. Productores de orgánicos certificados, mezclados con artesanos sogueros y plateros y un importante turismo rural. Una feria de concentración ganadera que reúne mes a mes a vendedo-res y compradores en una puja libre y abierta, paisanos de a caballo y a pie, reseros, pialado-res y tropiadores, como no hay en los Partidos vecinos.
A todo eso hay que sumarle una agricultura de punta que incorpora maquinaria de última generación y conocimientos científicos aporta-dos por técnicos y extensionistas, utilizando posicionamiento sate-lital, fertilización estratégica, siembra por ambientes, fumiga-ción por bandas, manejo integrado de plagas, biotecnología, genética, sustentabilidad y rotación, que produjo que nos encontremos con otra clase agraria.
Los famosos gringos de las chacras. Miles de Ingenieros Agrónomos y Veterinarios, Licen-ciados en Producción, en Alimen-tos, en Comercialización, pequeños y medianos productores, Técnicos Agropecuarios, Ingenieros y Técnicos en Informática, todos dueños o arrendatarios de cam-pitos, con una laptop bajo el brazo y un mundo de fertilizantes, pesticidas, siembra directa, gps, hicieron el prodigio de pasar de producir en 1980 una exportación de 14 millones de toneladas de granos a las más de 100 millones de toneladas actuales. Un fantás-tico desafío del cual nuestra región también es protagonista. Y también junto a inversores locales (médicos, escribanos, comercian-tes, abogados, periodistas, indus-triales, pequeños ahorristas, etc.) que invierten en forma de «pool local» parte de sus reservas en una actividad reconfortante: producir alimentos, generar trabajo e inversiones. ¿Está mal?
Es así que en la región cuando «el campo»  se mueve, hay una inmensa cascada de industrias altamente competitivas, hay tec-nología, hay fertilizantes, herbici-das, insecticidas, fungicidas, especializados productos veterina-rios, alimentos balanceados, seguros, hay maquinaria agrícola, hay transporte, trabajo de profe-sionales y científicos, comunica-ciones, insumos, industria metal-mecánica, del plástico, combusti-bles, lubricantes y derivados, mano de obra, honorarios, servicios bancarios y financieros, etc.
¿Sabrá «Crates» que la cadena de la industria del maíz en la Argentina, emplea más mano de obra que la industria automotriz? ¿Y que en la cadena de la carne se generan más de dos millones de puestos de trabajo? ¿Cuánto maíz y carne aporta nuestra región a esa formidable «agregación de valor»?
Sin entrar a hablar de lo que «el campo» –la agroindustria– significa en cuanto aportes al fisco nacional , provincial y municipal en forma directa e indirecta (lejos el mayor aporte al PBI regional), le diremos a «Crates» que para todo esto hacen falta seres humanos, personas, «hombres –y mujeres– del campo», esos que según él mismo no abundan en la zona. Capacitados. Y para dotarlos de mejores y mayores conocimientos, en virtud al desafío tecnológico cada vez mayor,  también nos propusimos apoyar al CEPT 32 de Diego Gaynor y a las escuelas de educación agropecuaria de la región. Apostar al futuro. A la excelencia y a la producción. Porque concebimos el campo con su gente. Porque creemos que hay que volver a la cultura del trabajo.
Evidentemente, la visión de «Crates» difiere de estos conceptos. Lo invitamos, cuando guste, a salir, a recorrer y a derribar ideas y preconceptos viejos que parecen oxidados. En fin, a  visitar «el campo» de nuestra región. Seguramente va a quedar gratamente sorprendido

Registro de Propiedad Intelectual Nro 485785 Ley 11.723

Todos los derechos reservados. Si se utilizan contenidos de esta publicación habrá que mencionar la fuente.

Noticias que llegan, información que queda

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>