La Semana Ya

¿Participación Ciudadana o Parálisis Institucional?

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[Carta de Lectores]
El 5 de agosto de este año presenté ante el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza en el marco de lo que el oficialismo determinó como mecanismo de Participación Ciudadana, esta institución de la democracia inspirada en la propia Constitución Nacional, ya que en su Artículo 39° contempla la iniciativa popular entre los nuevos derechos con el claro objetivo de ampliar la ciudadanía.
En mi carta de presentación del proyecto advertía a los concejales sobre los inconvenientes que a todas luces la Participación Ciudadana tal como había sido creada presentaba para el tratamiento de los proyectos, fundamentalmente por dos cuestiones. En primer lugar la falta de estado público de los proyectos de los vecinos. En segundo lugar está la continuidad de los debates, ya que al no contar con ediles que se interesen en los proyectos, éstos no son defendidos por nadie. Créanme que si en general los concejales no presentan proyectos propios, menos defenderán los presentados por un vecino.
Lo cierto es que la realidad hoy en el Concejo Deliberante es patética. Los debates se dan en el marco de un oficialismo que no sabe lo que quiere y un «anerismo» que sabe lo que no quiere. Si, aunque suene un juego de palabras no lo es. Desde un Adrián Sánchez que no sabe si quiere ser Intendente y que intenta posturas conciliatorias y efímeras búsquedas de consenso, hasta las suspica-cias de Andrés Aner, que permanentemente condiciona los tiempos y la agenda del Concejo, pero que sabe que no quiere, que no quiere que nada suceda, que no se gestione y que el oficialismo se enriede en sus sinsentidos.
Vecinos, esta es la situación. Tenemos un Concejo Deliberante que convoca a la ciudadanía a participar, pero se queda a mitad del río peleando para ver cómo se debe remar, un oficialismo sin la decisión política para hacer y un «anerismo» decidido a que no se haga.
Mi proyecto era muy sencillo, muy claro, se podía estar a favor o en contra, pero lo que de ninguna manera se debía estar era callado, el silencio es la peor expresión política, es la expresión de la antipolítica, del analfabetismo político, peor aún cuando quienes callan son quienes están obligados a «deliberar».
Las propuestas que traemos los vecinos no son críticas, son propuestas, y propo-nemos ante la ausencia de políticas de estado que satisfagan las necesidades de nuestra comunidad, dicen desde el oficia-lismo que venimos a hacer política, cosa que comparto, pero qué tiene de malo hacer política, somos individuos políticos, somos seres sociales y nuestra conducta es política. Cuál es el derecho de algunos concejales de arrogarse la exclusividad de hacer política, sobre todo si la política que ejercen es el silencio. Venir a proponer políticas de estado es hacer política, inten-tar mancomunar esfuerzos para el bien común, es hacer política, exigir justicia es hacer política. ¿Qué tiene de malo esto? ¿Por qué señalar estas conductas sociales como politizadas, como si esto fuera mala palabra? ¿No será que los dirigentes políti-cos tienen mucha responsabilidad sobre el inconsciente colectivo, que al mencionar la palabra política, la comunidad se eriza y trata de librarse de cualquier relación con ella?
Hago política por el bien común, presen-té un proyecto de ordenanza con la única intención de mejorar las condiciones de vida de mi comunidad, para que se cons-truyan los cordones cunetas del Barrio Arturo Mateo.
No me equivocaba cuando sostenía que este sistema de participación, tal como había sido aprobado, pensando más en la coyuntura que en la participación, no daría buenos resultados. Pero tras casi noventa días de amargo silencio sigo creyendo. Es más, como diría Don Raúl «estoy persuadido» que los doce concejales quieren lo mejor para la comunidad, sólo que a algunos los paraliza el vértigo de la decisión y a otros los comienza a devorar el ego.

Por Hugo Férnandez

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One Response to ¿Participación Ciudadana o Parálisis Institucional?

  1. cristina diciembre 21, 2010 at 7:55 pm

    Tiene razon Hugo Fernandez..Da la impresión que al Consejo le incomoda la presencia de gente que no sean ellos. La prueba es que la famosa banca 13 , esta en veremos. Pareceria que hay dos razas de gentes, los politicos y los ” de afuera” que somos todos los demas.Solo fué una vez y sali espantada , de la falta de respeto ante nuestra pregunta. No hubo respuesta. Era sobre los U$A 100.000 que se gastaron en “arreglar ” 14 cuadras!! Vaya presupuesto. Donde fue a parar esa plata? Porque no explican mejor lo que arreglaron? Las personas cuando se transforman en politicas, les viene una especie de soberbia dificil de digerir . Cristina

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